miércoles, 9 de enero de 2019

La calle





Destornillando pensamientos insanos
desde el litoral,
se caen los columpios de
la perversidad de un sistema que colapsa
de tanta perversidad.

En las calles se siente la insatisfacción
y la desolación de un aparato capitalista
que no da para más.

Se escuchan estruendos de balas como
mensajes del más allá y del más acá.

Comen para matar al ego envuelto
en un papel de diario que miente
mucho más que la propia realidad.

Somos muchos y sienten desperezarse
de verosimilitudes las verdades más
horrendas de la ciudad.

La calle habla en altavoces,
como olas marinas que se niegan
a romper en la tempestad.

Y así estamos vos y yo
corriendo ante tanta siniestra
maldad.

Tu presencia

Todos los días, espero que sean las cinco de la tarde, para, así, escuchar tu voz.   Llevás más de cien días de encierro, fue tu c...